Cuando se detecta una ocupación, es normal querer resolverlo de inmediato. Sin embargo, una actuación impulsiva puede complicar el caso. La vía adecuada depende de la titularidad, el uso de la vivienda y la cronología.
Información que conviene ordenar
- Escritura, nota simple o documento que acredite titularidad.
- Pruebas de uso de la vivienda, suministros o empadronamiento si procede.
- Fecha aproximada en que se detectó la ocupación.
- Fotografías, comunicaciones o denuncias previas si existen.
Con esos datos se puede valorar la vía civil o penal más adecuada y evitar medidas de riesgo que puedan generar responsabilidad.