Los retrasos o impagos salariales pueden reclamarse como cantidad, pero en situaciones graves también puede plantearse una extinción indemnizada del contrato. No es una decisión automática y requiere revisar intensidad, duración y prueba.
Qué conviene acreditar
- Meses impagados o pagados con retraso.
- Nóminas, extractos bancarios y comunicaciones con la empresa.
- Importes exactos pendientes.
- Reiteración del incumplimiento y situación laboral actual.
Antes de dar pasos, conviene calcular cantidades, revisar plazos y valorar si la estrategia debe centrarse en reclamar, negociar o solicitar la extinción.