Para muchos autónomos, reclamar una factura impagada es el último paso de un problema que empezó antes: un presupuesto poco claro, una aceptación informal o unas condiciones de pago mal documentadas.
Qué conviene dejar por escrito
- Objeto del trabajo y entregables incluidos.
- Precio, impuestos, forma y plazo de pago.
- Cambios de alcance y trabajos adicionales.
- Aceptación del presupuesto por correo, firma o medio verificable.
Una prevención sencilla no elimina todos los conflictos, pero mejora mucho la posición si después hay que reclamar.